Qué hacer cuando los tratamientos de fertilidad fallan

Cada tipo de tratamientos de fertilidad promete posibilidades y tasas de éxito distintas. La Inseminación Artificial y la Fecundación in Vitro son los más conocidos y usados.

El primer método es el más sencillo, consiste en inseminar el útero de la receptora con espermatozoides previamente elegidos. La muestra de semen puede venir de la misma pareja (IAC) o de un banco de semen (IAD).

La segunda forma es la más exitosa, ya que el donante fue seleccionado después de un estudio que determinó que era el más apto para el proceso. La tasa de éxito en estos casos puede alcanzar el 65% después del tercer intento en mujeres de 34 años o menos.

Si después del cuarto intento no se consigue un embarazo es recomendable comenzar a intentarlo con técnicas más complejas como la Fecundación in Vitro (FIV). Se trata de una técnica que consiste en fecundar un óvulo con un espermatozoide. La tasa de éxito de este tratamiento es pasa del  60%.

En un principio, estos métodos son adecuados para personas que tienen problemas de fertilidad y disponen de los recursos necesarios para someterse a tratamientos de fertilidad prolongados. En general, los pronósticos suelen ser positivos y las probabilidades están del lado de la pareja.

Qué hacer cuando la IA y la FIV fallan

¿La IA y la FIV son infalibles? No. Más allá de los casos de fracaso en mujeres jóvenes, se ha determinado que estos tratamientos de fertilidad son menos efectivos entre mujeres de mayor edad. A partir de los 45 años aproximadamente, las posibilidades de éxito se reducen considerablemente.

Incluso aunque aún exista una pequeña posibilidad de lograr un embarazo, también hay que tomar el cuenta el estrés psicológico provocado por una serie de intentos fallidos. Esta es una de las principales causas que lleva a muchas parejas a abandonar este tipo de procedimientos.

Los hombres tienen a vincular estos fracasos con «falta de masculinidad» y con su capacidad sexual, lo que podría hundir su autoestima y confianza en sí mismos. Las mujeres, en cambio, se sienten frustradas, impotentes y son más propensas a caer en la depresión.

Lo curioso es que mientras más fracasos experimente una pareja, más cerca estará del éxito. Sin embargo, una sucesión de fallos y decepciones podrían erosionar gravemente la estabilidad de la pareja. Tal vez no tengan el peor pronóstico, pero la angustia y preocupación que sienten es más que suficiente para empezar a buscar nuevas opciones.

La ovodonación

Ahí es cuando la ovodonación entra en juego. ¿Sabés qué es? Es un tratamiento que permite a una mujer en casi cualquier condición y edad lograr un embarazo. Se elige un óvulo genéticamente seleccionado de una donante que se parezca físicamente a la futura madre.

Este método se recomienda para mujeres que han pasado por varios ciclos de Fecundación in Vitro sin lograr un embarazo. También para aquellas con baja reserva ovárica, edad avanzada y que hayan sido sometidas a tratamientos por enfermedades como el cáncer.

Usualmente se considera que es el último recurso de una mujer para quedar embarazada. Esto se debe a el embrión no contaría con la carga genética de la madre que lo está gestando, ya que el óvulo proviene de una donante anónima. Sin embargo, con este procedimiento podrían ver su sueño cumplido.

Si esta es tu preocupación, recordá que también es posible realizar una selección específica entre muchas donantes para elegir a la que más se parezca a ti de acuerdo a características físicas y genéticas.

Es gracias a esta donante anónima que la tasa de éxito de la ovodonación es mayor que la de la Fecundación in Vitro. La mayoría de las mujeres que recurren a la FIV están en edad avanzada, sin embargo, las donantes para la ovodonación son personas jóvenes con óvulos de buena calidad.

El porcentaje de éxito de esta técnica es de un 60% en un primer intento. Este puede aumentar considerablemente en los siguientes intentos: hasta un 90%.

Hay más ventajas: la donante ha sido profundamente estudiada, lo cual quiere decir que no hay riesgo de que el bebé padezca de alguna enfermedad hereditaria o genética. En ese sentido, no es necesario que la madre gestante se someta a pruebas prenatales invasivas.

El embarazo por ovodonación

Tal vez la ovodonación sea exactamente lo que necesitás y, como podés comprobar, la tasa de éxito es de las más elevadas. ¿Qué debés saber si lográs quedarte embarazada gracias a este método? Lo más probable es que sientas a ese bebé como si fuese solo tuyo, la carga genética quedará en un segundo plano.

Queremos que sepas que en Genaden estamos para ayudarte y aclarar todas tus dudas. Si tenés preguntas sobre la ovodonación, podés consultar acá esta lista de preguntas frecuentes.

También te recomendamos que leas nuestro blog haciendo clic acá. Revisalo y encontrá información que seguramente te interesará.

Deja un comentario