Ser madre por ovodonación: la experiencia de un tratamiento en crecimiento

La ovodonación es una técnica que permite el nacimiento seguro y exitoso de miles de bebés año a año. Gracias a las donantes de óvulos, este procedimiento le da la oportunidad de ser madres a aquellas mujeres que no pueden concebir de otra forma.

Esta alternativa a los tratamientos de fertilidad tradicionales —Fecundación in Vitro con óvulos propios o Inseminación Artificial— es cada vez más popular y demandada. Aún así, es habitual que la mayoría de las futuras mamás tengan dudas al respecto.

En este artículo haremos una lista de las preguntas frecuentes que suelen hacerse mujeres como vos que están pensando en ser madre mediante la ovodonación. Además, complementaremos con testimonios de mujeres que pudieron cumplir su sueño de ser madre: Marcia Cross, Luciana Mantero, Samanta Villar y Lucía Etxebarria.

«Tengo 40 años y me habría cambiado la vida que hace 20 alguien me hubiera hablado de este tema».

Luciana Mantero, periodista y escritora.

¿Cómo es el proceso?

La ovodonación es una Fecundación in Vitro en la que se usa un óvulo donado en vez de uno de los de la futura madre. ¿Por qué un óvulo donado? Este tratamiento está pensado para mujeres que, por cualquier razón, ya agotaron su reserva ovárica o cuyos óvulos no están en las condiciones de engendrar una nueva vida.

En resumen, es una técnica para mujeres que no pueden ser madre de forma natural. La ciencia ha avanzado mucho en este campo. Actualmente, tu sueño de ser madre puede ser posible incluso en las situaciones más adversas.

La clínica realiza una selección de donante compatible con las características físicas y genéticas de la paciente.

El perfil de la donante es el de una joven sana, sin enfermedades genéticas o infecciosas. Las mismas son sometidas a chequeos médicos que incluyen: grupo sanguíneo y factor Rh; pruebas de enfermedades como hepatitis B y C; serologías de sífilis y VIH. También se les realiza una evaluación psicológica y un estudio de sus hábitos de vida. Podés estar segura de que los óvulos vendrán de una mujer saludable y parecida a ti.

Seguí leyendo más sobre el proceso de selección y el perfil de las donantes de óvulos.

Además, una donante de óvulos nunca podrá conocer la identidad de los receptores o de los niños nacidos producto del tratamiento.

Si se utiliza semen de la pareja, se realizan unas simples pruebas para descartar enfermedades genéticas o de transmisión sexual. Si se opta por un donante, el mismo tendrá entre 18 y 34 años. También se sometería a estas mismas pruebas.

La mujer receptora se somete a un tratamiento simple con medicación para preparar a su endometrio. Esta membrana es la capa que recubre el interior del útero y la principal responsable de la fijación de los embriones para que se produzca el embarazo.

Es por ello que la preparación endometrial es clave. Consiste en la administración de hormonas para facilitar la implantación del embrión en el útero. La futura madre recibe una dosis de estrógenos a partir del primer día del ciclo menstrual y progesterona en el día de la fecundación.

Así aumentan las probabilidades de éxito del proceso. Luego se procede a poner en contacto a los espermatozoides con los óvulos donados.

Una vez que se produce la fecundación, los embriones permanecen en el laboratorio hasta su transferencia dentro del útero de la mujer. La transferencia embrionaria es una técnica sencilla: se depositan los embriones en el fondo del útero materno usando un catéter fino. Este se introduce por la vagina y llega hasta el útero a través del cérvix. Durante el procedimiento, se usa un ecógrafo para colocar los embriones correctamente.

Dos semanas después de esta transferencia la paciente debe realizarse una prueba de embarazo. Durante ese tiempo es posible que algunas mujeres noten algunas molestias e incluso un pequeño sangrado, esto es normal.

Otros síntomas que podría experimentar la receptora son: sensación de hinchazón, náuseas, flujo vaginal abundante, cambios leves en los senos, fatiga y la necesidad de orinar frecuentemente.

Ninguno de estos síntomas es sinónimo de un embarazo o ausencia de este, son consecuencias naturales de la implantación de embriones.

Unos 14 días después de la implantación del embrión, cuando comienza a crecer el bebé en tu panza, la hormona beta-hCG aumentará su nivel en la sangre materna. Así, finalmente, se da comienzo al embarazo por ovodonación. Este es el momento en el que todo tu esfuerzo da resultado y comienza tu maravilloso viaje como madre.

Esta hormona es la principal responsable de los síntomas del embarazo: náuseas y vómitos, cansancio, mayor sensibilidad olfativa y aumento o pérdida de peso. Cabe destacar que toda mujer lleva el proceso de gestación de forma distinta, por ello no todas comparten los mismos síntomas.

También es normal que no perciban ningún cambio.

La tasa de éxito de la ovodonación es bastante elevada — de hecho, es el tratamiento con mayor tasa de éxitos dentro de la medicina reproductiva. La razón de su eficacia es que se usan óvulos jóvenes y saludables para lograr el embarazo. Sin embargo, también es posible que no se alcance la meta durante el primer intento.

Es importante que tomes esto en cuenta si querés iniciar este procedimiento. Tenés que estar preparada para cualquier posibilidad, así sentirás menos estrés y las inquietudes de la pareja se mantendrán al mínimo.

Aún así, pensá que en comparación con otros tratamientos como la Inseminación Artificial, el número de intentos requeridos es mucho menor.

¿Quién puede recurrir a la ovodonación?

En principio, cualquier mujer que no pueda tener hijos con óvulos propios y no tenga problemas físicos para sobrellevar un embarazo con éxito. El procedimiento puede servir para mujeres que no pueden tener hijos con óvulos propios por su edad avanzada, porque han sufrido de un fallo ovárico prematuro o han sido pacientes de enfermedades como cáncer, endometriosis o diabetes.

«Tenía 33 años cuando me diagnosticaron menopausia precoz. Siete médicos me dijeron que era imposible que quedara embarazada con mis propios óvulos. Finalmente, consciente de que era posible otro final feliz, decidí tomar el camino de la ovodonación».

Luciana Mantero, periodista y escritora.

También se incluyen a aquellas mujeres que tienen altas probabilidades de transmitir enfermedades genéticas a su bebé. Estas pueden ser detectadas con un simple Test Prenatal. El Síndrome de Down es el desorden cromosómico más común de todos.

Asimismo, puede servir para pacientes de Fecundación in Vitro que han pasado por varios ciclos de tratamiento sin éxito alguno.

«A los 40 consideré la posibilidad de adoptar e intenté también quedarme embarazada a través de un donante de esperma, pero ninguna de las dos opciones funcionó».

Marcia Cross, actriz americana.

Es importante que sepas que la edad límite para recurrir a la ovodonación es de 50 años.

¿Qué riesgos existen para el bebé?

Son prácticamente inexistentes. Los óvulos donados provienen de mujeres jóvenes y sanas —entre 21 y 30 años— especialmente seleccionadas para este proceso. Las probabilidades de que tu hijo nazca con anomalías cromosómicas o que sufras de un aborto espontáneo por defectos genéticos son muy bajas.

Los desórdenes genéticos que se pueden evitar a través de la ovodonación incluyen el Síndrome de Down, el Síndrome de Edwards y el Síndrome de Patau.

Para poder descartar totalmente las posibilidades de enfermedades hereditarias, el semen que se usa para fecundar a los óvulos también es analizado en profundidad.

La tasa de abortos espontáneos en mujeres mayores de 40 años es de 60% si conciben con óvulos propios de manera natural. Cuando el embarazo se produce gracias a un proceso de ovodonación, la tasa mejora considerablemente descendiendo a un 10%. Eso se debe a que los óvulos usados son jóvenes.

Además, es posible que el embarazo sea múltiple. Al momento de fecundar, se obtiene más de un embrión y  más de uno podría desarrollarse dentro del útero. Si quedás embarazada de mellizos, debés tener precauciones extras como tomar reposo y considerar la cesárea como una opción al término de la gestación.

Un embarazo por ovodonación debe ser vigilado de cerca, en cualquier caso. Es posible que se presenten complicaciones como la hipertensión y el parto prematuro. Es importantísimo que las futuras madres se realicen controles con frecuencia y sigan todas las indicaciones médicas.

Los principales riesgos de este tratamiento son los asociados al embarazo, no al procedimiento en sí. Algunas complicaciones que pueden surgir son: diabetes gestacional, hipertensión, sangrado uterino y partos prematuros. Estos se manifiestan sobre todo en los casos en la que la madre tiene una edad avanzada —más de 40 años— o se producen gestaciones múltiples.

Informate más sobre cuáles son las claves para un embarazo seguro con óvulos de donante.

¿Cómo aceptar que mi hijo no será genéticamente mío?

Es probable que este sea el aspecto más delicado al tomar la decisión de ser madre por ovodonación. Pensar en ser madre es mucho más que engendrar. Es estar con tu hijo día tras días, cuidarlo, criarlo y darle todo el amor que tenés. Tu sueño de ser madre y las ganas que tenés de traer una nueva vida al mundo están por encima de la carga genética.

La donación de óvulos siempre es anónima. Podés estar tranquila. El niño que darás a luz siempre será tuyo. No es una decisión fácil de tomar, pero los resultados compensarán cualquier duda que hayas podido tener al principio del tratamiento.

«Al principio, viví la ovodonación con mucha tranquilidad, luego ya al estar de unos meses me afectó más el hecho de fueran a tener la carga genética de una desconocida. Sufrí un periodo de duelo genético que pasan muchas mujeres. Luego, poco a poco esto se fue transformando, mis miedos fueron mutando y al final los he ido cerrando todos. Cuando nacen los hijos estás tan ocupada que no te da tiempo a darle al coco».

Samanta Villar, periodista española.

Una de las mayores preocupaciones de las receptoras es la incertidumbre de no saber cuáles serán las características genéticas y fenotípicas de su bebé. Lo que más valoran las pacientes de este tratamiento es el aspecto físico, la inteligencia y el carácter.

El aspecto físico de cualquier ser humano tiene un componente hereditario muy importante. La altura, el color de cabello y ojos, además de los rasgos faciales, dependen de los genes que son transmitidos por las células reproductivas.

Es por ello que las clínicas de fertilidad estudian detalladamente las características de las donantes de óvulos. Así logran asignar los gametos donados a la paciente más idónea.

Lo mismo sucede con la capacidad intelectual. Los genes son responsables de hasta un 50% de la inteligencia que logra desarrollar una persona. Aún así, el entorno social también influye en el incremento de la misma.

Los factores sociales son los más importantes durante los primeros años de vida. Los genéticos, en cambio, son mucho más relevantes en la etapa adulta debido a su carácter acumulativo.

¿Cómo se comportará y cómo pensará el bebé? Actualmente se considera que parte del carácter de una persona también es hereditario. Esto es porque la personalidad de un individuo depende de ciertas hormonas  —serotonina, dopamina, noradrenalina— cuya producción está determinada por factores genéticos.

En ese sentido, las clínicas de fertilidad cuentan con psicólogos que entrevistan a las donantes. Estas entrevistas ayudan a descartar posibles patologías y a conocer sus hábitos de vida.

También es posible que te preguntes si debés o no contarle a tu hijo sobre su origen. Lo mejor que podés hacer es ser honesta con él. En cualquier familia es vital que se construyan relaciones basadas en la sinceridad.

Decirle la verdad a una edad temprana hará que tu hijo asimile esa información con naturalidad con el paso del tiempo. Además, evitás que el niño lo descubra por sí mismo, lo cual podría causarle frustraciones.

Como sucede con los padres adoptivos, pensá que también podés compartir tu experiencia con otras mujeres que hayan pasado por ese mismo proceso. ¡No estás sola!

Hablá del tema con naturalidad y dejá que tu hijo se exprese sobre ello cuando quiera. No debe ser un tabú. Actualmente, son cada vez más las parejas y madres solteras que alcanzan su sueño de formar una familia gracias a la ovodonación.

«Creo que es bueno que como personaje público hable del tema con normalidad y diga que mi embarazo fue por ovodonación y estamos encantados de la vida. Con ello, siento que ayudo a mujeres que lo ven en soledad cuando cada vez hay más gente que lo experimenta».

Samanta Villar, periodista española.

Una de las principales razones que tiene una madre o una pareja para convertirse en padres es la necesidad de transmitir amor y cuidados a su futuro hijo. Esta meta es compatible con la ovodonación, un método que es la solución para muchas personas con problemas de fertilidad.

La ovodonación nació como un método para resguardar la maternidad de aquellas mujeres que, por motivos médicos, no podían tener hijos de forma natural. Especialmente aquellas que sufrieron enfermedades como cáncer o endometriosis. Hoy en día las posibilidades se han expandido exponencialmente. Pero, ¿por qué?

La sociedad está cambiando rápidamente. Es por ello que técnicas como la ovodonación son necesarias para garantizar la maternidad de aquellas mujeres que dedicaron su juventud a una carrera profesional o se tomaron su tiempo para conseguir a la pareja adecuada.

Seguí leyendo sobre por qué la ovodonación podría ser la solución al problema de la infertilidad.

«Cuando una llega a la clínica con 41 o 42 años le dicen que no le van a hacer una Fecundación in Vitro porque las posibilidades de éxito son nulas. Y usted pregunta: “Pero, ¿cómo? Si actrices, presentadoras, modelos famosas, han tenido un bebé con 42, 44, 46 años…!”. El médico le responde que él no tiene acceso al historial médico de estas señoras, pero que casi con seguridad habrán tenido un bebé ovodonado. Es decir, que el óvulo se lo ha donado otra mujer».

Lucía Etxebarria, escritora española.

La tasa de éxito de los tratamientos con óvulos donados es la mayor dentro de las técnicas de la medicina reproductiva. Esto se debe a que las donantes son mujeres jóvenes y saludables, especialmente elegidas para ese propósito. No son portadoras de anomalías genéticas ni de enfermedades hereditarias, por lo cual tu bebé nacerá sano.

Podés contar con el equipo de especialistas en fertilidad de Genaden para asesorarte sobre la mejor manera de quedar embarazada y descubrir si la ovodonación te puede ayudar a cumplir tu sueño de ser madre.

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